La Organización de Aviadores de Avianca – ODEAA, en representación de todos sus asociados y actuando en su firme vocación como garante de la seguridad aérea en Colombia, se dirige a la opinión pública, a los usuarios del transporte aéreo y, de manera especial, a las autoridades nacionales para manifestar su profunda preocupación y rechazo ante la creciente y peligrosa actividad de aeronaves no tripuladas (UAS/Drones) en el entorno del Aeropuerto Internacional El Dorado.
En las últimas semanas, el principal terminal aéreo de Colombia ha sido escenario de repetidas suspensiones de operaciones, debido a la presencia de drones en zonas críticas de vuelo. Para ODEAA, estos eventos no representan incidentes aislados de indisciplina civil, sino una amenaza sistémica que pone en riesgo la vida de pasajeros y tripulaciones, y que exige una respuesta inmediata y estructural por parte del Estado.
1. El riesgo técnico: la física detrás de la amenaza
Desde la perspectiva de la seguridad aérea, un dron en el espacio aéreo controlado no es un elemento inofensivo. Para un piloto de un avión comercial, estas aeronaves son indetectables visualmente durante las fases más críticas del vuelo: el despegue y el aterrizaje.
El impacto de un dron contra una aeronave conlleva riesgos importantes. A diferencia de un impacto con aves, los drones contienen materiales densos, motores metálicos y, lo más peligroso, baterías de litio. Un impacto en un motor puede provocar una falla inmediata e incendio; un choque contra el parabrisas de la cabina de mando puede comprometer la integridad de la tripulación; y la colisión con superficies de control puede afectar la estabilidad estructural de la aeronave. Bajo ninguna circunstancia se puede subestimar el potencial de una amenaza como esta.
2. Sustento normativo y técnico: un marco de cumplimiento obligatorio
La postura de ODEAA no es solo una preocupación gremial; está fundamentada en un estricto andamiaje legal y técnico que Colombia está obligada a cumplir. El cuerpo de esta alerta se sustenta en los siguientes pilares:
3. El impacto en la conectividad y la economía nacional
Cada vez que un dron es detectado en las cercanías de El Dorado, los protocolos de seguridad obligan al cierre inmediato del espacio aéreo. Esto genera un efecto dominó con gran afectación de las operaciones:
4. Instamos al Ministerio de Transporte y Aerocivil a tomar acciones
La seguridad aérea es un servicio público esencial y su garantía es una obligación del Estado. Por lo tanto, ODEAA insta formalmente al Ministerio de Transporte y a la Aeronáutica Civil a ejecutar un plan de choque que contemple:
En ODEAA reiteramos nuestro compromiso inquebrantable con la seguridad operacional. Como aviadores, somos los primeros responsables de llevar a nuestros pasajeros a salvo a sus destinos, pero esta labor requiere que las autoridades aseguren un entorno de vuelo libre de amenazas externas evitables.
El cielo de Colombia es un recurso estratégico y su seguridad es responsabilidad de todos. Como industria, debemos unirnos para que este tipo de situaciones no comprometan la integridad de un sistema que es de vital importancia para nuestra nación.
Prensa ODEAA – Organización de Aviadores de Avianca
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