A medida que la demanda de aviación ejecutiva sigue siendo fuerte, la propiedad fraccionada de aeronaves ha surgido como una opción atractiva para personas y empresas que buscan los beneficios de la aviación privada sin el costo total y la responsabilidad de poseer una aeronave completa. Sin embargo, tomar decisiones informadas sobre la propiedad fraccionada es importante, ya que potencialmente hay millones de dólares en juego y existen numerosas complejidades en el proceso.
“La propiedad fraccionada es una excelente opción para personas o empresas que vuelan de forma privada al menos 50 horas al año”, afirma Nick Copley, presidente de SherpaReport, una fuente completa e independiente de información detallada sobre el mercado de la aviación privada. “Una vez que hayan establecido que entran en esa categoría, deben tener en cuenta estas 10 consideraciones principales”, explica.
- ¿Es la propiedad fraccionada el producto adecuado (frente a los vuelos chárter, las jet cards, o la propiedad total de un avión)?
- ¿Qué tipo de avión?
- ¿Qué operador fraccionario?
- ¿Cuáles son los costos reales?
- ¿Qué antigüedad y mantenimiento tienen los aviones del operador?
- ¿Cuál es el valor de reventa de la acción?
- ¿El tipo de avión preferido tiene suficiente conectividad?
- ¿Está disponible el avión?
- ¿Cuáles son las implicaciones de impuestos?
- ¿Existen términos adicionales y beneficios adicionales?
“Tomar una decisión informada implica una investigación exhaustiva, consultas con expertos en aviación y una comprensión clara de sus necesidades y preferencias de viaje. Al considerar al menos estos 10 factores, las personas y las empresas pueden sortear las complejidades de la propiedad fraccionada y disfrutar de los beneficios de la aviación privada”, afirma Copley.
Prensa SherpaReport